I
Mi apellido no es Bin Laden.
No tengo barba
ni dinero para financiar un grupo extremista.
Siento por los gringos
lo mismo que siento por
Hemingway, The Doors,
Aiwa y mi blue jean Levi's,
que nunca ha perdido su sonrisa de vaquero.
No soy titular en las noticias.
No vivo en Afganistán
ni me interesa estar en otro lugar
que no sea ese pequeño rincón oscuro de tus ojos
o justamente en medio de tus labios,
escuchando el fuego cruzado de tus silencios.
No uso turbante,
ni siquiera para mostrar el color de mi mente.
No es necesario
porque mi cabeza está desnuda
cuando maquino pétalo a pétalo
una conspiración para ti.
No adoro a Alá ni soy musulmán.
Lo único que adoro es cuando me río al espejo
y él me responde con otra sonrisa.
II
Tu miedo es tan alto,
tan enorme,
tan imponente,
que tiene una fotocopia de sí mismo
para que no lo derrote.
A tus miedos
sólo se sube en ascensor
y se baja en paracaídas.
¡Cuántas personas los habitan!
Desde ciegos hasta corredores de bolsa.
Y persisten...
en cada uno de tus ojos
un miedo espera
como la esquina espera sus faroles nocturnos
como la madre que espera su hija
porque llegó dos horas tarde
y aunque no sabe dónde estuvo
la condenó al silencio.
III
Mi apellido no es Bin Laden,
sino el silencio que procede mi nombre.
No uso turbante.
No soy ni protagonista ni musulmán.
No quiero mostrar la vulnerabilidad de nadie,
pero sí quiero darle algo
a ese par de miedos que habitan sus ojos.
Y esto lo hago
en nombre de todas las rosas
que han muerto en el florero
de la mujer que amo.
Te regalo un par de aviones
que sólo pueden volar una vez más,
que viajan con una sola verdad,
una verdad que he condenado a morir en tus ojos.
No lo conocía!!!!! Está espectacular y me imaginé y todo los avioncitos de papel revoloteando!!!! Que cosa mas linda Chars, gracias por compartirlo!!!
ResponderEliminar