sábado, 19 de febrero de 2011

Metarretrato

Si le quito la a al amor, estoy muerto.
Si suprimo de mí el color de tus labios, quedo ciego.
Si detono una bomba en las letras, será el big bang del universo.

El poeta quita y pone metáforas,
dibuja y desdibuja trazos en su cuadro alfabético.
Y pinta untando con mundo el pincel de sus huesos.

Mariana y el abrazo de la distancia

Maryx y yo, con el desenfoque 
de los viejos tiempos.


"Nunca a un ser extraño le llamé mi familia”

Flor de Loto - Héroes del Silencio

En aquel entonces se trataba de una noche cualquiera. Su apartamento quedaba tres escalones antes que el tártaro, pero se parecía mucho al cielo. Mariana estaba de caza, mi mejor amigo era su presa y yo… quizás era su manada.
 
Ella parecía ser cualquier persona, como esas que le bordean a uno la mirada, como los que llenan un estadio, como los que están adentro de las ventanas a través de una larga avenida.

Luego, fuimos a cine, pero no es que hubiéramos salido juntos. Simplemente veíamos la clase de Cine I en el mismo grupo. Mariana aún parecía integrar la parte desenfocada de mi visión del mundo, el margen, el fondo lejano de la foto, lo no visto.

Como rubia que se respete, tenía un fuerte tono mimado en su voz, como si su sonido se hubiera estirado en el tiempo y se deformara hacia una agudeza dulcemente punzante, casi hasta lo insoportable.

Algunas respuestas a preguntas de Neruda

Lo más difícil ha sido lograr la combustión. A finales de los 90, no pasaba noche en la que no escribiera algo y mi producción era vertiginosa. Ahora he tenido varios chispazos para encender de nuevo ese motor, mas no lo logro. Lo bueno es que la literatura nunca se esfuma de uno. De alguna forma sigo escribiendo mientras vivo, porque la capacidad de tejer metáforas es una célula sanguínea que no deja de fluir por los torrentes rojos y azulados, que nos recorren.

Estuve en un taller en el que nos enseñaron algunos trucos de animación a la lectura para ponerlos en práctica en un semillero de investigación en el que me metí. Digo trucos, porque sus efectos son mágicos. Basta con poner unas cuantas palabras sobre la mesa, para que el motor empiece a girar, para que el río salga del subterráneo.

Hoy escribiré algunos fragmentos, que para mí son como un kaiser, un inicio, un cámino húmedo hacia el cielo.