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Maryx y yo, con el desenfoque de los viejos tiempos. |
"Nunca a un ser extraño le llamé mi familia”
Flor de Loto - Héroes del Silencio
En aquel entonces se trataba de una noche cualquiera. Su apartamento quedaba tres escalones antes que el tártaro, pero se parecía mucho al cielo. Mariana estaba de caza, mi mejor amigo era su presa y yo… quizás era su manada.
Ella parecía ser cualquier persona, como esas que le bordean a uno la mirada, como los que llenan un estadio, como los que están adentro de las ventanas a través de una larga avenida.
Luego, fuimos a cine, pero no es que hubiéramos salido juntos. Simplemente veíamos la clase de Cine I en el mismo grupo. Mariana aún parecía integrar la parte desenfocada de mi visión del mundo, el margen, el fondo lejano de la foto, lo no visto.
Como rubia que se respete, tenía un fuerte tono mimado en su voz, como si su sonido se hubiera estirado en el tiempo y se deformara hacia una agudeza dulcemente punzante, casi hasta lo insoportable.