jueves, 28 de octubre de 2010

Fernando Vidal, un hombre religiosamente teatral



Dice que no es un religioso de iglesias. Aún así, el director y dramaturgo caleño Fernando Vidal Medina afirma que entiende la vida como una dimensión cósmica y por eso, la basa en una cultura de la paz y del respeto del otro. Para él, las fuentes y los textos sagrados son La Odisea, Las mil y una noches, además de relatos indígenas, entre otros.


Vidal se confiesa como un director que llegó a la dramaturgia y que no se consideraba lo segundo hasta hace poco. Difícil asimilar esta afirmación de un hombre que ha dirigido unas 70 obras teatrales y ha escrito cerca de 12 más. En efecto, se ha consagrado en el teatro.


TEXTOS sostuvo una entrevista con Vidal, quien dirige la obra Oc ye nesca (ver recuadro) en esta versión del Festival Internacional de Teatro.


- ¿Cuál fue su primera comunión con el teatro?
Curiosamente fue en la primera comunión. En un convento donde vendían los recortes de las hostias, jugaba con mis primos a hacer la misa. Era una puesta en escena teatral de rituales religiosos. Jugando al teatro me daba cuenta que el tiempo cambiaba: todas las responsabilidades, tareas y órdenes de los adultos, quedaban suspendidas en el tiempo.

- ¿Cuándo hizo “la confirmación” con el teatro?
En 10° grado nos vimos varias personas a los que les gustaba el teatro (1968), entre ellos, Andrés Caicedo y el cineasta Ramiro Arbeláez, y montamos La piel del otro héroe. Ganamos el Festival Estudiantil de Arte, paralelo al Festival de Arte, de Cali. Santiago García era jurado. Luego, nos invitaron a talleres y nos dimos cuenta de que el teatro se aprendía. Caí en la trampa y nunca más volví a salir.

- ¿Hubo matrimonio con las artes escénicas?
Diría que fue cuando terminé el colegio. Mi criterio para escoger carrera era que la universidad tuviera el mejor grupo de teatro. El Teusaca había ganado el Festival de Manizales, ante jurados como Pablo Neruda, así que entré a la Universidad Santiago de Cali a estudiar Derecho y al Teusaca, adscrito al TEC, bajo la batuta de Enrique Buenaventura. Hicimos giras por el país, pero  igual, me gradué y litigué tres años. Trabajaba en un grupo teatral en la noche y en la mañana tenía un trabajo jurídico, con corte de investigación social.

- ¿Cómo se ordenó como director?
Durante esos años organicé mi primer grupo de teatro, que se llamó La Farsa. Fui director por primera vez y montamos obras como Luz en tinieblas, de Bretch. Mis primeros trabajos se ligaron a la técnica del Teatro Documento, de Peter Weis: recoger material, escuchar la gente y hacer una estructura dramática para contar las obras. Por ejemplo, íbamos a una fábrica en plena huelga a observar y después planteábamos en la sala situaciones para luego mostrarlas a los huelguistas.

- ¿Y sus santos óleos?
Para mí la muerte es algo próximo. Le tengo respeto y no sé mucho de ella, pero la recreo en las obras. A Oc ye nescha, le aporté la ritualidad del Día de los Muertos. Resolví hacer que la abuela, que era el paso de un umbral al otro, fuera también amiga de La Catrina, la muerte. No nos quedamos en la tragedia de la muerte sino que la vemos como un salto. Si la aceptáramos como es, valoraríamos más la vida y no la desperdiciaríamos con actos como el sicariato.

Al culminar la entrevista con Fernando Vidal, sus ojos vitales, su actitud jovial y su fuerza expresiva desvanecen cualquier pensamiento lúgubre sobre la muerte. Y en el escenario, la actitud y la experiencia de Vidal brillan en la fuerza expresiva de cada escena, aún en el momento más oscuro.

Bajo la batuta de Vidal
Estos son los grupos de teatro que ha dirigido Fernando Vidal Medina.
- La Farsa.
- Teatro Independiente La Luna (España).
- La Casa del Teatro.
- Viento Raspao.
- Teatro de la Ciudad.


En el Festival
Obra: Oc ye nechca (En Naual, Érase una vez).
Autor: Jaime Chabaud (México).
Agrupación: coproducción del Teatro La Carreta (Chile) y Teatro de la Ciudad (Colombia).
Director: Fernando Vidal Medina.

Sobre Oc ye nechca
“No escribí nada al texto de Chabaud, porque era muy bueno. Reacomodé escenas y le hice dramaturgia de bisturí. El texto es el mismo y aunque no tenía la alusión al Día de los Difuntos, yo la sentí implícita en toda la obra. El extrañamiento y el respeto por el tema me llevaron a hacer explícito lo del Día de los Muertos”, Fernando Vidal. 

*Este artículo se publicó en el periódico TEXTOS, del Festival Internacional de Teatro de Manizales 2010.



No hay comentarios:

Publicar un comentario